Todos sentimos vergüenza en algún momento de nuestra vida. La vergüenza se define como un sentimiento doloroso de humillación o angustia provocado por la conciencia de haber actuado mal o de forma imprudente. Cuando intentamos ocultar el pecado o actuamos por miedo a que alguien lo descubra, se abre la puerta para que la vergüenza se cuele en nuestra vida. Sabemos que el Padre nos ha perdonado, pero la vergüenza se aferra a los recuerdos de nuestro pasado o a los malos hábitos actuales de los que nos cuesta desprendernos.