Cuando Scott fue enviado a prisión, sintió que Dios le decía: «No voy a dejarte salir por un tiempo; te tengo justo donde quiero que estés, y voy a sanarte». Scott y Tabitha se conocieron en una transacción de drogas y, durante años, sus vidas estuvieron marcadas por el desamor y la adicción. Pero cuando Scott tocó fondo, Dios utilizó el Ministerio Penitenciario Gateway para traer sanación, libertad y restauración a él y a su familia. El fruto de las vidas de Scott y Tabitha es una prueba tangible de que Dios cumplirá sus promesas. Ve la historia de Scott en YouTube.