Creados para adorar | Devocional
Creados para adorar | Devocional

Creados para adorar | Devocional

«Digno eres, oh Señor, Dios nuestro, de recibir la gloria, la honra y el poder, pues tú creaste todas las cosas, y por tu voluntad existen y fueron creadas». –Apocalipsis 4:11 (NLT)

Cuando un artista trabaja con arcilla, cada movimiento es intencionado. Lo que comienza como un simple trozo de arcilla se convierte en algo con un propósito: un recipiente, una escultura, una obra de arte. Nada en el proceso del artista es aleatorio. Cada forma, curva y diseño se crea con una visión en mente. Del mismo modo, Dios es el Artista, y nosotros somos su creación. Él nos formó a cada uno de nosotros con intención y propósito. Y en el centro de ese propósito está la adoración. No fuimos creados simplemente para existir; fuimos creados para adorar

Adorar es dedicar nuestra atención, nuestro cariño y nuestra devoción a algo o a alguien. Lo reconozcamos o no, siempre estamos adorando algo , porque siempre estamos centrando nuestra atención en algo. La intención de Dios para nosotros siempre ha sido dirigir esa atención hacia Él. Solo Él es digno de nuestra mayor alabanza, y nuestros corazones fueron diseñados para encontrar su máxima plenitud en Él. 

Pero la vida está llena de distracciones, como el ajetreo, el estrés y la lucha por salir adelante, que hacen que nuestra atención se desvíe. Fijamos nuestra mirada en cosas que creemos que nos satisfarán: el éxito, las relaciones, el control, la comodidad. Pero estas cosas nunca llenan de verdad el anhelo de nuestra alma. Ese anhelo nos lleva de vuelta a Aquel para quien fuimos creados. 

Es fácil creer que nuestros propios esfuerzos o planes pueden llenarnos de satisfacción. Pero la adoración nos devuelve al centro, recordándonos quiénes somos y a quién pertenecemos. Nos ayuda a cambiar la ansiedad por la paz, el esfuerzo por la confianza y la distracción por la concentración. Fuimos moldeados por las manos del Creador con un propósito. Y ese propósito es adorarlo con toda nuestra vida. 

La invitación de Dios a adorarle no consiste en añadir otra cosa más a nuestra lista de tareas pendientes, sino en incorporarle a cada aspecto de nuestra vida. A medida que avances en este plan, pídele que te ayude a reorientar tu enfoque. Dedica un tiempo fijo cada día a adorarle, orar y reflexionar sobre su Palabra. Invítale a formar parte de tus rutinas diarias, tus conversaciones y tus decisiones. Nuestro Dios es digno de recibir gloria, honor y alabanza. 

Oración: Padre, hoy te doy las gracias porque, en la adoración, puedo encontrarme contigo, y en tu presencia todo es posible. A lo largo de estas devociones, ayúdame a encontrarme contigo una y otra vez mientras te ofrezco lo que mereces: el cariño de mi corazón y la atención de mi mente. En el nombre de Jesús. Amén. 

Pasajes bíblicos: Apocalipsis 4:11; Santiago 4:7-8; Filipenses 4:6-7 

El pastor Daniel compartió algunas reflexiones maravillosas sobre cómo hemos sido creados para adorar a Dios.

Ve el mensajedelpastorDanielsobre la adoración en YouTube.