«Mi madre era una bruja practicante. Siempre estaba buscando verdades espirituales y conocimiento. Un día, cuando yo estaba en los primeros cursos de primaria, una mujer llamó a nuestra puerta e invitó a mi madre a participar en un estudio bíblico. Ella aceptó la invitación, sobre todo porque pensó que sería una forma estupenda de adquirir más conocimientos para convertirse en una bruja más poderosa. Pero a lo largo del estudio bíblico, llegó a comprender quién es Jesús y abrazó la fe en Él. Poco después, volví a casa del colegio y la encontré quemando todas sus cartas del tarot, sus libros y el resto de sus herramientas de brujería, como la tabla Ouija. Me pareció un poco extraño, porque sabía lo mucho que valoraba esas cosas, así que le pregunté qué estaba haciendo. Me explicó que creía que Jesús era Dios y que ya no necesitaba esas cosas. Yo no entendí muy bien lo que quería decir y seguí con lo mío. Por aquella misma época, mi padre trabajaba para un hombre que era creyente, y él y su esposa invitaron a mis padres a cenar, donde le dio testimonio a mi padre y le explicó el camino a la salvación. Mi padre se convirtió al cristianismo aquella noche en el restaurante, y yo también empecé a ver cómo cambiaba. Recuerdo la primera vez que me dijo que me quería. No estaba seguro de lo que estaba pasando, pero él dijo que quería hacer las cosas mejor. Después, todos empezamos a asistir a una iglesia a un par de manzanas de mi casa; el pastor estaba casado con la mujer que llamó a nuestra puerta para invitar a mi madre al estudio bíblico. Allí, mis padres me hicieron asistir a un programa de memorización de la Biblia para niños. Como niño con dislexia y TDA, no era divertido, pero una noche un señor estaba explicando el significado de Juan 3:16, y esa fue la primera vez que lo entendí. Comprendí lo que significaba que mis padres se hubieran convertido al cristianismo y lo que significaba ser seguidor de Cristo y recibir la vida eterna. Esa noche levanté la mano para iniciar también mi relación con Jesús, y desde entonces le he seguido».
–Michael Sites